Los excesos de la humanidad han llevado a su límite a la Tierra. La única vía para evitar la extinción masiva pasa por despoblar la mitad del planeta, por dejar que la naturaleza restablezca progresivamente el delicado equilibrio de la flora, la fauna, el suelo y el clima. En ese territorio de frontera, durante las veinticuatro horas de una jornada decisiva, un guarda vela por que esta transición hacia lo salvaje se lleve a cabo de manera pacífica, y brega con aquellos que insisten en cruzar la línea de demarcación, con un robo inexplicable y un enigmático caballo de sueño que parece haber galopado hasta la vigilia. En un tiempo que se acaba, en un mundo que regresa a su origen, ¿qué memoria, qué huella, qué mensaje dejará para la posteridad el ser humano?