Ángel Fuentes acaba de perder a su pareja en un accidente en Lanzarote. Convencido de que la verdad de su muerte ha tenido que ser otra, pronto sospechará que la mujer a la que amaba debió de descubrir algo por lo que muchos están dispuestos a matar.
Gabriel Sánchez Santana es el alcalde corrupto del no menos corrupto municipio de San Expósito. Dos desconocidos lo acaban de dejar maniatado y con la cabeza metida en una bolsa de basura. Mientras se le acaba el aire, dedicará sus últimos momentos a intentar averiguar quiénes son sus asaltantes, convirtiéndose así en investigador de su propio asesinato.
Tomás Laguna podría ser un corredor de seguros jubilado, y Marta Ferrer podría perfectamente pasar por traductora. Pero lo cierto es que ambos llegan a Nidocuervo a mediados de los años ochenta fingiendo ser otra persona. Pero los fantasmas del pasado no tardarán en regresar, devolviendo a sus vidas una violencia que esperaban haber dejado atrás para siempre.