En Ciudad Juárez, un grupo de feministas creó con el nombre de Casa Amiga el primer centro de ayuda de la localidad contra las agresiones sexuales. Lograron esta hazaña después de iniciar un movimiento social en varios frentes contra la idea de que las mujeres juarenses son baratas, promiscuas e indignas de que se hagan esfuerzos para proporcionarlos un lugar seguro a salo de la violencia doméstica, el incesto y la violación. Este libro presenta estos esfuerzos como un medio para afirmar el valor de las mujeres de Ciudad Juárez, una afirmación cuya consecuencias se dejan sentir en el sector de las maquiladoras, que ha prosperado basándose en el deterioro de la imagen de las mujeres juarenses.