«Este libro es una acción, una acción política cuya meta es la revolución. No tiene otro propósito». «Ella es nuestra profeta del Antiguo Testamento, furiosa en lo alto del monte, diciendo la verdad [ ]. Es una genuina mente universal a la que tenemos acceso gracias a su trabajo, y ese es su mayor legado». Gloria Steinem Acaso una de las feministas más incendiarias y polémicas de la segunda ola, la estadounidense Andrea Dworkin analiza en su fulgurante y profético debut cómo el odio hacia las mujeres está firmemente arraigado en nuestra cultura desde hace siglos, ya sea en relatos y roles construidos desde la literatura (de los cuentos de hadas a la novela erótica), en prácticas sociales centenarias (como el vendado de los pies en China), en sucesos históricos (como la caza de brujas) o en asuntos que siguen siendo de gran relevancia hoy en día: la pornografía, la androginia o la intersexualidad. A través de todos esos ejemplos, señalando sin pudor a todas las partes implicadas y con un pensamiento que no dejará a nadie indiferente, Dworkin defiende la existencia de una violencia normalizada contra la mujer, fruto de un patriarcado sistémico al que aún hoy, en pleno siglo XXI, debe enfrentarse el feminismo.