La producción poética de Aleister Crowley es ingente. Si bien, Crowley recurre a la poesía como arquetipo romántico de una sui generis concepción de lo mundano y lo divino, siempre interpreta la poesía como un instrumento mágico. Crowley se siente un «poeta-profeta» y un místico moderno, heredero de la tradición romántica y simbolista de anteriores poetas-videntes como Percy Bysshe Shelley, Coleridge, Blake, Rimbaud o Baudelaire. Pero a diferencia de estos maestros, Crowley no se limita a describir emociones, sino más bien a canalizar sus «verdades divinas» a través de la poesía. Crowley llega aún más lejos, practica la magia a través del lenguaje. La poesía se convierte en una fórmula mágica para arrojar hechizos.
Han transcurrido veintiséis años para que la poesía de Aleister Crowley vuelva a editarse en español, con esta selecta edición de poemas que aspiran a que el lector amplíe su horizonte sobre esta otra faceta de Crowley apenas reconocida y acercarse a la tenebrosa mente de constelaciones prohibidas de un hombre perdido en su tiempo y en el nuestro, bestia y santo, profeta y mendigo, maestro y esclavo: la poesía más blasfema del siglo XX.