Pasados ya 500 años de su muerte, la figura de Thomas Müntzer sigue siendo extremadamente controvertida. Nació seguramente hacia 1489, en la región minera del macizo del Harz. De joven estudió teología en distintas universidades alemanas, para convertirse primero en párroco y luego en predicador de la Reforma bajo la influencia de Lutero.
En los primeros años de la década de 1520 se separó sin embargo de los teólogos reformistas que habían apostado por la alianza con la alta nobleza alemana contra la corrupción de la Iglesia del papa de Roma. Preocupado desde siempre por la suerte de los más desfavorecidos, su teología se volcó entonces en las clases populares, para las cuales pensaba que la revelación de Dios debía ser tanto o más accesible que para los sectores nobles y cultivados. Trató de reformar la misa y la liturgia, así como de promover una predicación centrada en las preocupaciones y malestares del artesanado, los mineros y la amplia clase campesina de su tiempo.