Cada día mandamos y recibimos decenas de correos electrónicos, dejamos notitas, hacemos listas, apuntamos en cuadernos
La escritura cotidiana nos acompaña. Sin embargo, seguimos pensando que la escritura «de verdad» es la otra, la de los libros.
Blanca Lacasa, autora de Las hijas horribles y El accidente, trata de enmendar este descuido. Para ello rebusca en su propio archivo, en los escritos personales de autores como Dickinson, Barthes, Ernaux o Rodari y en los de personas anónimas, alumbrando así una reflexión íntima sobre cómo nos relacionamos con nuestra escritura.