Markel gana una beca artística de un año, con todos los gastos
pagados, alojado en una casa solariega perdida en el norte de España.
Es todo lo que había soñado. Y también, pronto descubrirá, demasiado
trabajo para una sola persona. Por eso, pide ayuda a sus tres amigos de
la infancia, con quienes intentará poner en marcha un proyecto en el
que nadie confía. Una obra titulada Cara de nube.
Pero ninguno de ellos ha pronunciado ese nombre en años, ni
quiere hacerlo ahora. Cara de nube es un secreto y los secretos deben
permanecer ocultos.
Las olas rompen en el acantilado y la casa cruje.
El pasado es un lugar inhóspito, salvaje, y buscar en él puede
cambiarlo todo.