Un cuento filosófico destinado a ser un clásico, por un autor multipremiado con más de 1.000.000 de lectores en 36 idiomas: el miedo a la soledad y el deseo de pertenencia. «Este librito lleno de ironía cuesta menos que una sesión de terapia».The Washington Post Un día el erizo, sintiéndose un poco solo, agarra el papel y la pluma y, sin pensárselo dos veces, redacta una carta: «Queridos animales, [ ] os invito a todos a que vengáis a mi casa a visitarme». Pero, en realidad, él es un ser tímido, sensible y un poco cascarrabias, y pronto le invaden todos los temores. ¿Y si no viene nadie? ¿Y si vienen todos? Si el elefante aparece, ¿no lo romperá todo? ¿Será el erizo capaz de aguantar el croar de la rana? ¿Vendrán los animales por compromiso o porque de verdad les apetece? Y una vez allí, ¿cómo conseguirá que se marchen? Posiblemente sea mejor permanecer como está, protegido por sus propias púas. Es el dilema que Schopenhauer describió en Parerga y Paralipómena - demasiado cerca, los erizos se pinchan; demasiado lejos, se congelan - y que Tellegen retoma en este delicioso y sorpresivo libro. ¿Qué es peor: esperar a que nos amen o arriesgarse a herir y ser herido? Toon Tellegen indaga en la paradoja universal del deseo de soledad y de pertenencia en esta delicada y profunda fábula contemporánea llena de ternura, inteligencia, humor y poesía, que puede leerse como una meditación filosófica sobre la condición humana.