El malentendido de la víctima expone, analiza e interroga una serie de procesos y fenómenos que dan cuenta de la deriva punitivista de la sociedad, que salta a la vista en el cambio de sentido del término seguridad, históricamente vinculado con el acceso al trabajo, la salud y los derechos en general. En el centro de esta mutación Tamar Pitch coloca a la víctima, real o potencial, buena o mala, figura que ya no remite a un abordaje estructural de las injusticias sino a la individualización y privatización del sufrimiento.