Sostiene en sus manos un artefacto altamente inflamable, cuyo contenido puede provocarle imaginar otro mundo posible, suponerle dificultades para el abatimiento o la apatía, así como incluir altas dosis de ánimo emancipador, audacia y de molesta conciencia. Abstenerse alérgicos al pensamiento crítico y a las ideas más bellas;
una vez en su mente, pueden suponer un viaje sin retorno. Porque el odio no se cura leyendo, pero sí es condición sine qua non para empezar a concebir caminos alternativos, disruptivos, radicales en sus propuestas, y así evitar un inminente Regreso al pasado.