«Se trata de esa mujer o, mejor dicho, de esa joven, en fin, de esa inglesa cuyo curioso rostro me gustó durante una hora. Era una criatura extraña. Cuando me acerqué a ella por primera vez, una gran bestia dormía en los pliegues de su falda. (
) Levantando el hocico, la gran bestia gruñó de un modo siniestro, justo cuando yo me acercaba a la interesante desconocida. A mi pesar, di un paso atrás».
Mujeres independientes que plantan cara al dominio masculino y disponen de su propio código ético, hombres ridículos que se comportan como bestias, confusiones de género y espiritualidad femenina. Son algunos de los elementos que, unidos a su inspiración simbólica, hacen de La Dama de la Loba una obra subversiva adelantada a su tiempo.
Renée Vivien fue una autora británica que escribió en lengua francesa. Escritora lesbiana de gran renombre en el París de la Belle Époque, figura transgresora del cambio de siglo, conocida como «la musa de las violetas» y la «Safo 1900». Su narrativa breve revela no solo a una pionera de la literatura sáfica, sino también a una observadora irónica y feroz.